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viernes, 9 de marzo de 2018

SER UNO EN DOS CUERPOS

Foto de Axel Becker
Tengo un amigo llamado Axel Becker. En sus ratos libres se dedica a la fotografía. Ha hecho exposiciones. Sabe, entiende y posee una colección notable de cámaras fotográficas. Con ayuda de un dispositivo me hizo el otro día una foto donde me cumple el sueño imposible de ser dos personas al mismo tiempo. No dos personas distintas. A ver si me explico. Sería más bien el sueño de consistir en dos cuerpos idénticos. Para un escritor, semejante desdoblamiento entrañaría grandes ventajas. Un cuerpo saldría al mundo, acumularía experiencia, viviría infinidad de situaciones y aventuras. De vez en cuando volvería a casa a contarle al otro cuerpo lo que le sucedió, lo que vio o le contaron. El recluido escribiría obras a partir del relato de su parte viajera. De este modo uno podría consagrarse a la vida y a la escritura con parecida intensidad y sin apenas interrupciones. Como esto no es posible, salvo en las fotografías, no queda más remedio que apechar con una sola línea de destino. Ya es mala suerte.

martes, 27 de febrero de 2018

LLEGARON LOS LIBROS DE CRISTAL




Por Eva Cosculluela, librera de Portadores de Sueños y amiga, he sabido que mi nuevo libro, Autorretrato sin mí, acaba de llegar a las librerías españolas. También yo lo he recibido hoy por circunstancias de vivir lejos. La llegada de la caja (la caja por antonomasia, la caja mítica) con los primeros ejemplares, olorosos a papel y tinta nuevos, es un rito placentero en la vida de cualquier escritor. A mí me parece que es de las emociones que no cambian por muchos títulos que uno haya publicado. Suena el timbre. Llega el cartero con la nariz roja por el frío. Entrega la caja. Uno adivina antes de abrirla lo que contiene. La agarra, en consecuencia, con el mismo cuidado que si dentro hubiera un objeto de cristal o un bebé o, ya puestos, un bebé de cristal. Imposible fingir normalidad, continuar con la jornada de trabajo como si tal cosa. Uno abre la caja con una emoción que no decae con el tiempo, y eso que el tiempo tiene una capacidad de desgaste que no veas. Uno toma un ejemplar del montón en sus manos. Lo huele. Yo siempre huelo los libros, los propios y los ajenos. Y los toco/acaricio. Y no les doy un lametazo por razones que se dejan imaginar. Y al final, cuando el libro ya ha sido suficientemente sentido, se lo cedo a los ojos, que hacen lo suyo pero evitando, los muy cobardes, cuando el libro es propio, leer con demasiada atención, no vaya a ocurrir que el descubrimiento de una coma superflua o mal puesta, una errata, una imprecisión, dé con todo el placer por tierra y la criatura cristalina se rompa de pronto en mil pedazos. O en ciento veinte, qué más da.

sábado, 24 de febrero de 2018

El CEMENTERIO DE LA RECOLETA EN IMÁGENES



Mi artículo de mañana en El Mundo está dedicado al cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires, un lugar muy particular y, por lo que vi, muy frecuentado. Como da la casualidad de que estuve alojado cerca, lo visité en varias ocasiones. Hice algunas fotos con el móvil, por desgracia no de buena calidad. En fin, aquí pongo algunas que más o menos se dejan ver.

¿Roma o un cementerio?


Evita Perón, la más visitada

Bioy Casares, segunda puerta a la izquierda.
 

La Dama Blanca
Difuntos a la intemperie

En automóvil hasta el más allá
Nunca le faltan flores
 

Hay tumbas que dan yuyu